Como les decía, nuestro pequeño Alex nació un
25 de abril, yo estaba haciendo mis cortinas tranquilamente en
nuestro nuevo departamento. Contracciones tuve desde el 6o mes,
así que no pensé que las que tenía esa tarde
del 25 fueran las buenas, hasta que me empezaron a sudar las manos
de dolor a cada contracción. Fil veía mi cara y me
decía que ya fueramos a la maternidad pero yo necia con que
tenía que acabar mis cortinas y sobre todo creyendo que no
era la hora del "trabajo". Finalmente decidimos de partir y los 40
minutos de trayecto me parecieron una eternidad. Pensé que
no llegabamos. Llegando al hospital me instalaron directamente en
la sala de parto ya que se dieron cuenta que el famoso "trabajo"
iba muy rápido. Cada contracción, que llegaba cada 3
o 4 minutos, era como si me arrancaran las entrañas, hasta
que finalmente el anestecista me inyectó y fué un
gran alivio. La "partera" me dijo que el bébé ya
venía, así que a empujar se ha dicho. En tres
contracciones el bebé estaba con nosotros. . . QUE ALIVIO !
Ya esta aquí, ya lo vemos, ya contamos sus dedos de las manos y los pies, todo en orden, abre sus ojos, nos observa !? nos escucha ! nos siente !!!!! y nosotros también a él, qué descubrimiento, qué alegría.
El equipo médico nos deja solos unos 30 minutos, juntos los 3, en comunión y paz.

